lunes, 2 de septiembre de 2013


¿Por qué?

Sé que no soy la más inteligente, ni la que más merece o deja de merecer, pero simplemente no entiendo los caprichos del destino.

Entiendo que no haya sido nunca útil en casa, entiendo que sea mala cocinando o haciendo camas.
Entiendo que los estudios no sean lo que mejor se me da. No soy voluntariosa, pierdo la paciencia con mucha facilidad, y mi concentración deja mucho que desear, pero aun así, soy inteligente y no saco notas tan malas.
Entiendo que no tenga un carácter demasiado "bueno" o incluso insoportable. 
De verdad, lo entiendo, pero...

¿Por qué me pasa prácticamente todo lo malo?

Desde que tuve 3 años, en la guardería, me ha ido muy mal. Los niños siempre me han pegado e insultado. En esa corta edad, los niños se ponían en corrillo a mi alrededor y me pegaban en el estómago hasta que vomitaba, encima las profesoras me reñían y no me creían, aunque tampoco tenía agallas de quejarme debido a las amenazas. Poco más tarde, en primaria, lo mismo. Me insultaban, me perseguían a casa, me robaban, me humillaban... Así hasta 3º-4º de primaria, que hubo una tregua. Luego en 5º volvieron a la carga, con cosas peores. Pasé a secundaria en otro colegio, donde pensé que me iría mejor, pero los del antiguo colegio hablaron y... Bueno, las cosas fueron igual... O mejor dicho, peor.
Los insultos dolían más, los golpes eran más fuertes, los robos eran de cosas más valiosas que un simple lápiz... En 2º de la ESO me acorralaron 4 chicos en clase cuando no habían profesores e intentaron levantarme la camisa en mi contra, dispuestos a hacerme cosas peores, pero el profesor llegó y me amenazaron con "seguir" a la salida de clase. Pedí permiso para irme antes y desde ese día cogí fobia a salir a la calle. En el campamento me intentaron espiar mientras me cambiaba y hacerme fotos para colgarlas en Tuenti o a saber qué red. 
En 3º llegó la pesadilla. Un chico me hizo todo lo nombrado pero mil cosas peor. Me perseguía por la calle, me insultaba hasta por respirar, me robó las fichas de plástica de las cuales dependía mi aprobado, me golpeaba a diario y me amenazaba con mecheros. Por suerte, le expulsaron, y las cosas fueron a mejor. 
En 4º me ha ido mejor, pero lo he pasado mal, también, me han escupido, insultado y humillado.

Eso es solo la parte de acoso escolar, pero han habido cosas peores, muchísimo peores.

La verdad es que este curso no ha ido bien del todo, he sufrido innumerables peleas con mi familia, he perdido los sitios más simbólicos de mi infancia y han destruido a las personas que consideraba mis héroes, siendo ahora simples egoístas.

Mi propia familia me insulta. Tal vez no la más cercana, pero sí primos, tíos que tal vez ni me conocen. Incluso vecinos que no saben cómo me llamo.

Tengo miedo a salir a la calle. Desde hace tiempo, como ya he dicho. 

Este verano realmente ha sido el peor de mi vida, al menos Agosto, pues Julio pude ver al fin a la persona que amo.

Me han rechazado en el bachiller que quería. He visto que no valgo para la carrera que llevo años deseando entrar, por culpa de mis notas mediocres. Casi caigo en desórdenes alimenticios. He llegado a pasarme noches enteras arañando mi cara y mis brazos por el odio que tengo a mi cuerpo. Siento que no valgo nada, siento que los que hay a mi alrededor me dejarán de lado un día para otro.

Pero, ¿Qué más da?

Si me quejo, soy una victimista que solo busca llamar la atención. Si no me quejo nadie nota nada y es como si no me pasara nada.

¿Qué hacer?

Han habido momentos de pura depresión en la que me he planteado lo que sería del mundo sin mí, y realmente pienso que no pasaría nada, que simplemente se alegrarían.

No entiendo, querido destino, no logro entender tus caprichos.

¿Qué he hecho de mal?¿He matado alguna vez?¿He cometido algún pecado imperdonable?

Incluso después de la bendición de encontrar a mi amor recibí la maldición de tenerle demasiado lejos. 

Es como si el universo se aliara en mi contra.

Todos me dicen que vea las cosas buenas de mi vida, pero realmente, cada vez es más difícil, cada vez pesa más lo que llevo dentro. Cada vez estoy más perdida y las cosas malas superan a las buenas.

No puedo decírselo a mi pareja, pues piensa que su presencia no es suficiente para animarme. Y no es eso, no lo entiende, pero, ¿Quién lo hace?

Para explicarlo. Es como si tuvieses frente a ti tu comida favorita, pero que solo pudieses verla, nada de tocarla ni comerla. Y mientras estás así, con las ganas de ir a por ese plato, tuvieses la obligación de comer la comida que menos te gusta, y cada vez en más cantidad y más asquerosa.

¿Qué hacer?

El corazón cada vez me pesa más. Siento que ya ni la música puede animarme, que mis días son una constante rutina de pesar. Mis amigas aun me hacen sentir bien, pero sé que llegará el día en el que ni sus bromas lograrán hacerme sonreír con sinceridad.

Sé que algunas personas que conozco leen esto, y que les sorprenderá, pero he estado ocultándolo para no preocuparlas, pero ya no puedo soportarlo más. Necesito ayuda. Necesito algo o alguien que me anime a luchar por esa próxima vez que veré a mi novio. Necesito alguien que me sujete en mis caídas.

Pero...

¿Quién?

Si total, el mundo estaría mejor sin mí.

Todas esas "bromas" que hacía de mi misma en redes sociales... "Soy gorda", "no merezco esto", "no me gusta mi cuerpo"... No eran bromas.

Es como si obligara a la gente a animarme, pero, ¿Qué hago si por mi misma no sé expresar mis sentimientos? Finjo una sonrisa y por dentro lloro.

Solo digo... Que me queda poco aguante...


Help me please.


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